թօҽตα 23
Huye mi sombra de tu cárcel amada,
en ti la noche se desprende
como un fruto amargo; y mi corazón se despeña hacia tu fondo,
como un río en su caudal que no sabe volver.
La piel respira donde el alma es ceniza y escombros,
y mi palabra, ¡ay!, se desgaja,
como un sarmiento de luz que te busca y se quema.
Tú guardas tu silencio, tu jueves de ausencia,
masticando este polvo que me sobra en las manos.
He visto tu mirada fija en la aurora,
y en tus labios la música del mundo canta y brilla
como si todo se inclinara ante tu cuerpo,
como si el mar reclamara tu sal más profunda
Y al final, amor mío, tu presencia:
no es el pétalo liso ni la flor de sueño.
en tus brazos me abro como una llaga roja,
porque en ti hasta las las flores marchitas queman.
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Autor:
ղҽցαԵíѵҽ ตαղ 🍃 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de febrero de 2026 a las 17:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios1
gracias por compartir
Y al final, amor mío, tu presencia:
no es el pétalo liso ni la flor de sueño.
en tus brazos me abro como una llaga roja,
porque en ti hasta las las flores marchitas queman.
besos besos
MISHA
lg
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