թօҽตα XXIII

ղҽցαԵíѵҽ ตαղ 🍃

 

 

Huye mi sombra de tu cárcel amada, 
en ti la noche se desprende
como un fruto amargo; y mi corazón se despeña hacia tu fondo, 
como un río en su caudal que no sabe volver."
 
 
La piel respira donde el alma es ceniza y escombros, 
y mi palabra, ¡ay!, se desgaja, 
como un sarmiento de luz que te busca y se quema. 
Tú guardas tu silencio, tu jueves de ausencia, 
masticando este polvo que me sobra en las manos.
 
 
He visto tu mirada fija en la aurora,  
y en tus labios la música del mundo canta y brilla 
como si todo se inclinara ante tu cuerpo,  
como si el mar reclamara tu sal más profunda 
 
 
Y al final, amor mío, tu presencia: 
no es el pétalo liso ni la flor de sueño. 
en tus brazos me abro como una llaga roja, 
porque en ti hasta las las flores marchitas queman.
 
 
 
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.