Destino incandescente,
ruego que no seas cruel conmigo,
que puedas cubrirme de abrigo
en mis tardes de media luna,
tú que no fallas a ninguna.
Que los tiempos dorados te juzguen como es debido,
a ver si tuviste
un poco de misericordia
al dictar tu veredicto final,
que terminó siendo fatal.
Querido, añorante y nefasto destino:
no me diste más que problemas en el amor,
que terminaron en soledad,
suavizada por excesos contraproducentes
y fantasías de huir de la ansiedad,
de una zona de confort
que yo mismo imaginé;
y que solo quedaron en eso:
recurrentes fantasías.
Al fin y al cabo,
¿de qué te puedo culpar?
Fueron mis decisiones
quienes te tejieron
a base de autodolor e ignorancia.
Y ahora quisiera haber podido
anticipar
lo que nos sucedería después.
-
Autor:
Samtii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de febrero de 2026 a las 13:14
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.