Yo soy de esas, con el corazón puesto como un guante zurdo,
con el alma dada vuelta, como un vestido de novia
con las costuras de sangre a la vista de los cuervos.
Llevo una lágrima balanceándose en el párpado
como un suicida en un trampolín,
y una sonrisa que es, en realidad, una granada a punto de estallar.
A veces nos prendemos fuego solo para ver qué color tiene el humo.
Es que respiramos por el pecho, ¿entiendes?
Los pulmones son demasiado lógicos, demasiado grises,
nosotras preferimos el aire que quema, el aire que sabe a latido.
Podemos ver un gato y sentir que el mundo se detiene,
o mirar el mar y ahogarnos en un vaso de agua salada
donde nadan, juntos, el descanso y el tormento de Dios.
Vemos más allá de la máscara de yeso,
más allá de la ira que es solo un perro encadenado,
porque vivimos desde el centro, desde la herida,
con el corazón latiendo fuera de la caja torácica,
golpeando contra el mundo hasta que el mundo, por fin, nos responde.
Yo no sobrevivo con la cabeza... yo incendio el mundo desde el corazón.
m.c.d.r
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Autor:
m.c.d.r (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 21 de febrero de 2026 a las 02:28
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
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