MI DESCONSUELO
Mi corazón aprendió a doler en voz baja, como crujen las puertas viejas en la noche, sin testigos, sin consuelo, solo el eco de lo que fue y ya no será.
Cargo un pasado que pesa como lluvia eterna, recuerdos que no piden permiso para volver, rostros que prometieron quedarse y se marcharon dejando heridas abiertas.
La traición no siempre viene de extraños, a veces nace en la sangre, en abrazos que escondían cuchillos, en palabras dulces que sabían a despedida.
Amores pasados duermen en ruinas dentro de mí, fueron fuego, hoy son cenizas, fueron hogar, hoy son ausencia, y aún queman cuando los nombro en silencio.
Hay días en que la tierra me parece descanso, un lugar donde el dolor no grita, donde el corazón por fin se queda quieto, donde la tristeza ya no pesa.
La soledad se sienta conmigo cada noche, me escucha sin responder, me acompaña sin tocarme, como un espejo que entiende todo.
Y guardo silencio, porque hablar cansa, porque explicar duele, porque nadie ve las guerras que uno pelea por dentro.
Este es mi desconsuelo:
Vivir sonriendo con el alma rota, respirar mientras el pecho sangra, existir cuando lo único que quiero
es descansar de sentir.
-
Autor:
Quinteros Fabian (
Offline) - Publicado: 20 de febrero de 2026 a las 01:18
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.