Las palabras quedan
Guardadas en la
Bodega del
Alma
Cuando al escucharlas
Las sentimos
Nuestras.
La libertad de escribir, con criterio y responsabilidad sabiendo qué se cumple, supone ante todo una observación seria de la realidad del momento: es saber y entender cuáles serían las consecuencias de llevar a cabo el acto público que se quiere transmitir; por esta razón, hoy, la mayoría de los periodistas, de los escritores, de los poetas y otros del mundo del intelecto tienen tanto miedo y desprecian la honradez, incluso la moral propia; por esta razón, también, hay tanta, tantísima, prostitución pública y privada en la mayoría de los medios escritos y otros; por esta razón, y ya cumpliendo con un mandato desde arriba, han habido tantos analfabetos – digo e insisto en lo de analfabeto no como calificativo de insulto sino como una necesidad de defensa – que se atreve con el insulto gratuito dirigido a quienes quieran o a quienes desde capas superiores se les ordenan insultar. Las almas ruines sólo se dejan y dejarán querer y conquistar con adulaciones.
La escritura de autor – escritura solo para grupos seleccionados -, mantiene siempre una continuidad absoluta, fija y respetuosa con el estilo del autor con principios nobles; así ocurre que todos los artículos e incluso libros son como páginas escritas seguidas para que se cumpla lo que es el sueño de un escritor ( y un lector) de pasión sin pretensiones de premios oficiales ni falsos halagos: Una buena escritura, un buen artículo no debería, nunca, terminar; tampoco el estilo del que escribe con amor a la palabra heredada.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 19 de febrero de 2026 a las 16:43
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: EmilianoDR, William26🫶, CARMEN DIEZ TORÍO, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio_cuello, MISHA lg

Offline)
Comentarios3
Gracias y que se respete la palabra heredada, es también sagrada.
Saludos Nkonek.
Cierto. Gracias EmilianoDR
Gracias.
La palabra heredada...
Qué bonita forma de decir que la palabra no la creamos nosotros. La recibimos y la trasmitimos, no es nuestra, sólo somos canales o guardianes.
No soy dueña de la palabra, pero me gusta cuidarla.
Un saludo.
Marie Paule
La palabra, al igual que las ideas e incluso el pensamiento, no son nuestras en esencia y desde un principio: son herencia de un tiempo pasado del cual no llegan , las recibimos y las utilizamos según, también, el estado de conciencia que hayamos adquirido; es, se podría decir, el primer plagio que cometemos.
Debemos apropiarnos de las palabras que escribimos, haciéndolo con la convicción que demanda el mensaje que queremos transmitir.
Escribir por escribir no debe ser la intención, la trascendencia implica responsabilidad y orden.
Creo que este tema va más allá de las formas, el asunto es saber llegar al lector o a la audiencia con un mensaje que contenga argumentos y honestidad.
Buen articulo, mi estimado Nkonek, felicitaciones
Saludos y un abrazo grande
Totalmente de acuerdo en lo que expone usted y en cómo lo deja leer, Gracias.
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