6 de Febrero
(Plano general de una ciudad. Rascacielos. Atardecer. Las noticias en todas las pantallas)
NOTICIERO:
...reportes de un... ¿objeto volador? Las autoridades piden calma, pero los testigos insisten en haber visto una figura alada sobre el centro financiero...
(En una terraza, oficinistas toman algo después del trabajo. Ríen. Aman. Viven)
OFICINISTA 1:
¿Viste las noticias? Un "ángel" sobre la ciudad, dicen.
OFICINISTA 2:
(Burlón)
Un ángel. Claro. Y yo soy Cupido.
(Ella ríe. Él la mira. Hay algo en sus ojos. Algo que no es amor. Es más oscuro. Ella no lo nota)
ELLA:
Cupido... qué ridículo. Como si el amor necesitara flechas.
(Una sombra. Rápida. Cruzando entre los edificios. Ella no la ve. Él sí)
ÉL:
¿Qué fue eso?
ELLA:
¿Qué?
ÉL:
(Señalando el cielo vacío)
Allí... algo con alas...
ELLA:
Ya empiezas con lo del ángel. Vámonos, que esto da miedo.
(Se levantan. En el momento exacto en que ella da la espalda, una silueta se posa en el borde de la terraza. No es un ángel. Es otra cosa. Hueso y plumas rotas. Ojos vacíos. Sostiene un arco. No de madera. De costillas humanas)
LA COSA:
(Susurro de viento)
Seis.
(Dispara. El dardo vuela. No es de flecha. Es largo. Afilado. De hueso. Atraviesa la nuca de él. Él se toca el cuello. No siente nada. Sólo un frío que sube. Que baja. Que se instala)
ÉL:
Me... me picó algo.
ELLA:
(Sin ver nada)
Será un mosquito. Vamos.
(Él asiente. Pero cuando ella gira para irse, él ve su rostro. Y algo cambia. Algo se rompe dentro. O se despierta)
ÉL (para sí):
Ella.
---
(Días después. Departamento de ella. Tocan la puerta. Insistente. Violento)
ELLA:
(Abriendo)
¿Sí? Ah, eres tú. ¿Qué...?
(Él está en el umbral. Respira agitado. Sus ojos tienen un brillo que ella no reconoce)
ÉL:
No pude dormir. No como. No trabajo. Sólo pienso en ti.
ELLA:
(Incómoda)
Bueno... es lindo, pero... tenemos algo, pero no es para tanto, ¿no?
ÉL:
Es para tanto. Es para todo. Necesito que seas mía. Sólo mía. Para siempre.
ELLA:
Estás asustándome. Mejor vete y...
ÉL:
(Entrando sin permiso)
No puedo irme. Desde aquella noche en la terraza, sólo existes tú. Pero no es suficiente verte. No es suficiente hablarte. Necesito... necesito...
ELLA:
(Retrocediendo)
¿Necesitas qué?
ÉL:
Que nadie más te vea. Que nadie más te hable. Que si no puedes ser sólo mía, entonces...
(Saca algo del bolsillo. Un cuchillo. Pequeño. Afilado. Como un dardo)
ELLA:
¡Por favor! ¡Estás loco!
ÉL:
Loco de amor. Eso dijo la cosa alada. "Amor eterno", susurró. Y ahora entiendo. El amor eterno es éste. El que mata para no perder.
(Ella grita. Él avanza. Pero antes de que ocurra, una sombra pasa frente a la ventana. Alas. Hueso. El Cupido los observa desde afuera, posado en el aire)
EL CUPIDO:
Seis. Día seis. Mañana será siete. Y el catorce...
(Él, hipnotizado, repite)
ÉL:
...el catorce será eterno.
(El Cupido sonríe. No tiene labios. Sólo hueso. Y se pierde entre los edificios. Buscando más corazones. Más dardos. Más "amor")
NOTICIERO (de fondo, mientras la escena se congela):
...las autoridades reportan un aumento del 300% en crímenes pasionales. Todos los casos tienen algo en común: las víctimas mencionan haber visto una figura alada días antes...
(En cada pantalla de la ciudad, el Cupido se refleja por un instante. Y en cada hogar, alguien siente un frío en la nuca. Alguien mira a su pareja. Y algo, dentro de ellos, comienza a despertar)
VOZ DEL CUPIDO (sobrevolando la ciudad):
Siete. Queda un día para que el amor vuele. O se estrelle.
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Autor:
Línea Gris (
Offline) - Publicado: 19 de febrero de 2026 a las 12:21
- Categoría: fecha-especial
- Lecturas: 0
- En colecciones: San Valentín del Terror.

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