Llevo un latido de celulosa,
blanco, pulcro y silente,
que no resiste el roce de una rosa
ni el viento que llega de repente.
Es un corazón de bordes afilados,
escrito con tinta de un ayer lejano,
lleno de pliegues y de cuidados
que se deshace si me tocas la mano.
No le acerques el fuego del olvido,
ni lo sumerjas en el mar del llanto,
pues es solo un rincón inadvertido
que por ser frágil... te quiso tanto.
© 2026 Oney ✒️
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Autor:
Oney ✒️ (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 18 de febrero de 2026 a las 18:34
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2

Online)
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