Como explicar, entonces, que aunque el tiempo pase,
y también pasen los días, las vidas y la memoria;
aunque los sueños se gasten,
se sequen los ríos,
se apaguen los dolores
y el ardor de una pasión que no recuerdo cómo era.
Cómo explicamos que, aunque ya no me acuerde de tu amor ni de sus formas,
todavía hay algo escondido dentro:
una memoria que yace guardada,
quién sabe dónde,
quién sabe cómo.
Una reacción química de la presencia de tu cuerpo y de tu alma
que hace que todo se termine:
una sonrisa tuya,
compartir un espacio,
tocarnos la piel torpe,
sin rastros de amor romántico.
Cómo me explico que en tu voz y tu mirada
yo sigo encontrando la paz que no existe en ningún sitio.
Cómo me explicas que, después de todo,
son tus ojos los que me devuelven,
como espejos de tu corazón,
las mismas palabras que habla el mío.
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Autor:
Vancouver (
Online) - Publicado: 17 de febrero de 2026 a las 16:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
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