En ocasiones nos volvemos invisibles,
a pesar de estar rodeados de tanta gente;
nadie te escucha, nadie te habla,
y otros ni siquiera posan su mirada sobre ti.
No siempre fui invisible;
incluso soñaba con tener ese poder.
Creo que hoy lo he conseguido: me refugio entre paredes,
tras pantallas que crean una interacción irreal.
Nadie me nota, no hay conexión,
no existen emociones ni sentimientos;
solo permanece este vacío
y mi alma desconsolada, que ansía una palabra de aliento.
Busco un amigo sincero,
alguien con quien no deba fingir que todo está bien
mientras me rompo por dentro.
¿Cómo recuperar los colores, si en la invisibilidad no existo?
Me duele, me duele sentirme sola;
me duele no saber estar conmigo misma,
y me duele que los demás no noten el daño que causan
en esta sociedad donde los valores se han derrumbado.
Nos dejan a tantos en la invisibilidad,
en la existencia vacía de nuestros días;
días que cada vez se vuelven más tristes,
donde la respiración pesa y la insatisfacción incrementa.
La energía se agota y poco a poco te apagas,
te vuelves cada vez más nítida,
hasta volverte invisible...
incluso ante el espejo.
Autor: Aún sigue invisible
16 de febrero de 2026
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Autor:
Aún sigue invisible (
Offline) - Publicado: 16 de febrero de 2026 a las 23:54
- Comentario del autor sobre el poema: Habla de como me sentido últimamente
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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