Llega un momento en que las viejas memorias se acumulan, las antiguas penas pierden todo efecto e importancia y las cenizas de nuestros pies nos señalan nuevos rumbos de esperanza.
Es la hora del aprendizaje. Es la hora de encadenarse para siempre a un sentido de la felicidad más amplio y menos triste que una lucha interna eterna tratando de encajar en un modelo de felicidad imposible.
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Autor:
Kamar Oruga (
Online) - Publicado: 16 de febrero de 2026 a las 22:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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