MI DOLOR NO LE IMPORTA A NADIE
El daño que dejan manos ajenas se disfraza de perfección, como si herir fuera un arte y no un eco que sangra en el corazón.
Se llaman víctimas en voz alta, cuando en silencio son tempestad, rompen lo frágil de otros y luego fingen no mirar atrás.
Valoran sombras del pasado, recuerdos que ya no están, pero al presente lo pisan como si no mereciera amar.
Yo sentí la diferencia de la vida, como un frío que no se va, heridas viejas que aún arden cada vez que intento avanzar.
Dicen que el dolor nos hace fuertes, que sufrir enseña a vivir, pero nadie habla del peso de aprender a sonreír mientras duele existir.
Porque yo sufrí y sigo sufriendo, con el alma cansada de gritar, y aunque mi rostro se vista de alegría, por dentro todo vuelve a llorar.
Mi dolor camina conmigo, pero nadie lo quiere mirar, es invisible para el mundo, como si no mereciera importar.
Sonrío porque eso esperan, pero por dentro me estoy cayendo, y en el eco de mi silencio vive un corazón rompiéndose lento.
-
Autor:
Quinteros Fabian (
Offline) - Publicado: 16 de febrero de 2026 a las 01:11
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.