El gran problema, gravísimo, del
Futuro no es ni será la verdad
O la mentira, sino que
Nos dé igual lo
Que sea.
La historia, esto que se narra en los libros y en otros apartados de la comunicación, rara vez, rarísima en la mayoría de los casos, cuenta la verdad de los hecho – no me vale en este caso eso tan manido de que la verdad es relativa y según quien la cuente , no, ni lo admito -. No porque la historia es el consenso al que han llegado a un acuerdo los que han vencido para posteriormente engañar a la sociedad; en este sentido mi verdad, absoluta y por tanto innegable, es la que yo he visto, la que he vivido y la que he sufrido en mi propia carne: en 1963, con siete años, recuerdo a mi tío abuelo Salvadorito hablar de su estancia en Sierra Maestra, Cuba, con Fidel Castro haciendo cosas para que aquel país no fuera, otra vez, colonia esta vez de los EEUU. Contaba estas cosas porque su padre, mi tío Bisabuelo Daniel al que nunca conocí, lucho en la Guerra de la Independencia, 1895-1898, el padre de Daniel y que fue el abuelo de Salvadorito y mi tatarabuelo fue llevado a Cuba como esclavo con 17 años. Con estos antecedentes y otros no tratados en documentos oficiales con suficiente claridad, tampoco en libros y sí en panfletos para analfabetos es suficiente para entender, hoy, el odio que se le profesa a Cuba por aquello del comunismo y otras sandeces.
Otro hecho, éste sí medianamente conocido y tratado en medios escritos – solo medianamente bien tratado, fue el caso de que después de la caída de del dictador Batista y tras, con Fidel, la nacionalización de la industria de la caña de azúcar, lo primero que hizo el Gobierno cubano fue tratar de igual a igual una política económica con el Gobierno de EEUU pero éste obtusamente se negó a tratar nada con el Gobierno que le había arrebatado aquel prostíbulo que había creando en su patio trasero para disfrute de su clase política; fue en estas circunstancias, y no otras porque no las había, en las que Fidel hizo un acercamiento a la Unión Soviética ofreciendo y pidiendo lo mismo: Ayuda para el Pueblo de Cuba; así y sólo una año después y hasta hoy por revancha y por el fascismo que les caracteriza EEUU y hasta hoy mantiene un bloqueo criminal.
Ahora, hoy, y para vergüenza de estos demócratas de cartón piedra del siglo XXI el Gobierno de este nazi y orangután que es Donald Trump y sus acólitos quieren y están dispuestos a matar definitivamente a un Pueblo que jamás, nunca, ha intervenido en ninguna guerra o conflicto armado exterior a sus fronteras desde la colonización salvo para ayudar, nunca para matar, siendo esto triste y lamentable lo es aún más la actitud de la mayoría de los Gobiernos occidentales, dícese democráticos, que colaboran por activa o pasiva en este genocidio, peor aún: es repugnante la cantidad de poetas, poetillas, intelectuales y otros del mismo gremio o parecido descerebrados que sin vergüenza alguna empujan para, dicen, acabar con la dictadura cubana…
Por conocidos cercanos que tengo aquí donde vivo sé que la gente ya mueren no por falta de combustible sino por la imposibilidad ya y también que supone no tener medicamentos, alimentos, herramientas de trabajo en hospitales. Esta es la democracia del Gobierno más criminal que existe hoy en la Tierra. Insisto no ya sólo en mi creencia sino en una verdad que nunca ha dejado de serla: Todos los Imperios han caído y caen desde dentro mismo y éste no va a ser una excepción.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 15 de febrero de 2026 a las 16:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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