Cae la tarde, oscurece
Del día la claridad;
Al mirar por la venta
A través de los cristales
Salpicados por la lluvia
Admiro su calidad.
Contemplo los pasos lentos
De dos cuerpos encorvados,
Que despacio avanzan juntos,
De artrosis tan afectados
Por horribles sufrimientos
Sin poder ser evitados.
Cuerpos muy envejecidos,
Se aproximan a los 90,
Y observan muy alejados
Los buenos tiempos pasados;
Ya del cuerpo se ha perdido
El vigor que se ha tenido.
¿Dónde han ido los felices
Y tan alegres momentos
Que con los nietos pasamos?
¿Dónde las promesas fieles,
Las alegrías y enfados
Que siempre nos arreglamos?
¿Y los halagos constantes
Que bien tanto festejamos?
Sentimos que no lejana
`La parca[1] y toda su corte
Con frecuencia nos recuerda
El final inevitable.
Destino que el tiempo marca;
Cuerpos encorvados miran
El descanso bajo tierra
Al final de su carrera:
Difícil se hará el camino
Que a los dos cause gran pena.
Sufrimos cuando nacemos,
Igual que cuando morimos;
Entristece el pensamiento;
Nos molesta el recordarlo;
No podemos engañarnos;
Ni siquiera simularlo;
Así se romperá el ciclo
De nietos con sus abuelos.
Aunque por fuera cantamos,
Por dentro pena llevamos;
Mas nos queda la esperanza
Antes que llame la `parca´,
Si alzamos algo la vista,
Se puede encontrar manera
De que podamos gozar
Con nuestras rosas[2] queridas.
[1] Me refiero a la palabra “muerte” que vana encuentro de contenido. Pues existe por carencia de otra cosa, y no son polos contrarios.
[2] Nuestros tres nietos.
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Autor:
esteal38 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de febrero de 2026 a las 09:55
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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