Pero, que es esta terrible escena que estoy viendo?
Litros inmarcesibles de negra sangre derramadas.
Las viudas de la estación Lemos,
Yo sé quiénes fueron.
Una cantidad considerable de obreros,
Se bajaron en la estación Lemos,
La muerte recibieron.
Se congregaron con puñales y sierras,
Vieron venir el tren,
Las puertas se abrieron,
Primero hundieron el pecho y después los castraron.
Entrañas y extremidades repartidas en el andén.
Después libaron a no sé que diablo (o Dios) y bailaron y comieron sus miembros falicos.
Las cámaras se descompusieron y dejaron de funcionar,
Lagartos, serpientes y ratones fueron cómplices de aquel espectaculo execrable.
Sin embargo, ellas esperan ser redimidas,
quien será el que se atreva a darles su parte de la repartija?
La historia no olvida a quien masacre perpetró,
así lo dicta el designio omnipotente.
Espectacular escena para la cámara del sentido histórico, quien se atreverá a redimir a las viudas de la estación Lemos?
Lo único que hace avanzar la rueda del tiempo es el cansancio y los instantes de sueño.
Nadie vivió más que esos obreros.
Lo último que vieron
Eléctrica luz rojiza,
Cubierta de manto
Parricida.
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Autor:
el bardo (
Offline) - Publicado: 14 de febrero de 2026 a las 23:56
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, ElidethAbreu, El Hombre de la Rosa, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios3
Un poeta se distingue por ser un visionario.
En general, algunos de mis poemas son eso, visiones de un mundo solo existente en mí inconsciente.
No me jacto de ello, ni tampoco creo que queden en la memoria de quién lo lea. Solo deseo compartir mis visiones y que, principalmente, los haya tocado de alguna forma, tal como la brisa del mar o una palabra que ansiamos escuchar ( o no).
Un abrazo fuerte y saludo fraternal a toda la comunidad de Poetas y Bardos.
Poeta del Alma:
Hoy he querido honrar la llama que cada uno de ustedes sostiene en silencio.
En mi más reciente oda los he incluido, uno por uno, aunque no nombre rostros ni firmas, porque cada verso nace de la gratitud que siento por su palabra.
Esplendida y grata forma de versar estimado poeta y amigo El Bardo
Recibe un abrazo desde España
El Hombre de la Rosa
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