Muñecas, caminantes y carne crucificada

angel.m.1969

‘Aquello que tiene extensión limitada, perceptible por los sentidos.’

- Diccionario de la lengua española (RAE)

 

Algo más que barro

y persistencia; la figura

se extiende, se

alarga, adelgaza; más allá

de la forma.


Toca el cielo.


La carne pesa, se repliega

en un catálogo

de divinidades y demonios. En una danza

de máscaras. Se refleja

en una caída, azul

hasta la náusea; se enhebra

en una vorágine y un malestar latente.


Vomita y se desborda.


Habitar el olvido

y la carne

expuesta; transitar

ese tejido febril, enfermo, donde

hueso y piedra se atraviesan. Donde

una arquitectura (multiplicada,

despoblada) emerge -maliciosa-

a través del silencio de la lluvia.


Mi cuerpo se hace

mapa; es

descomposición, finitud y pulpa;

se muestra territorio

cuando la estructura

se desdibuja, cuando se quiebra

y se hace carne. Es frontera,

es eje, es límite.


Mi cuerpo subsiste

como huella, es brújula

fallida, mórbido volumen;

se fractura y es grito,

es herida abierta, tiempo

consumido, es fragmentación.

Su mirada es futuro

enquistado, cicatriz

y muda en semilla y matriz.


Cuerpo. Carne tatuada, inscrita

su escritura y su pertenencia. Doliente laceración.

Éxtasis, lubrico

desgarro secreto.


Antes

del verbo, la carne. La violencia

la habita antes de tener nombre.

 

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Comentarios +

Comentarios1

  • ElidethAbreu

    Poeta del Alma:

    Hoy he querido honrar la llama que cada uno de ustedes sostiene en silencio.
    En mi más reciente oda los he incluido, uno por uno, aunque no nombre rostros ni firmas, porque cada verso nace de la gratitud que siento por su palabra.



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