Atraco mi velero
en su bahía
entre lo oscuro
y el adentro
de sus dársenas,
allá donde desfallecen
olas
y orgías.
Descubrieron mis pasos
sus oteros,
remansos,
bosques,
fuentes, cascadas
tan remotos,
suaves,
gratos,
claras, sagradas
que ella camufla
bajo sus abismos recónditos
y sus fieros acantilados.
Y mi cielo,
herido con la hondura
de su surco oculto,
de sus mareas,
avizora estelas
tras su amura,
tan serena.
Velero ya sin breas
con mis rumbos camino
su cintura
y mis alientos persiguen
sin calma
sus reliquias.
-
Autor:
[email protected] (
Offline) - Publicado: 13 de febrero de 2026 a las 07:07
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.