En el comienzo del día vi un rayo de sol, que con su calor despertó en mi los deseos de verte otra vez,
como un rayo de calor que entró hasta mi corazón,
acelerando mis latidos al amanecer.
Luego el sonido de los pájaros revoloteando me hicieron por fin despertar, después de terminada aquella noche fría, en que en sueños te pude besar.
Y sabiendo que al llegar al trabajo te vería frente a mi, te daría un beso en la mejilla,
te diria que como estabas, que como te fue el fin de semana, si tal vez me extrañarías.
Para después seguir mi trabajo habitual, viendo la gente con sus dolencias, y queriendose curar alguna fiebre, o un dolor articular que surgió de forma repentina,
Hasta que llega la tarde y termino con mi día al llegar la brisa con su calor habitual.
Pero recordándote nada más, que llegue a la esquina, tu figura de mujer, tus ojos, tus labios y tu cabellera fina, que me hicieron que me enamorará
de tus palabras dulces al empezar el día.
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Autor:
jorg serra (
Offline) - Publicado: 12 de febrero de 2026 a las 23:53
- Categoría: Amor
- Lecturas: 24
- Usuarios favoritos de este poema: jorg serra, alicia perez hernandez, Lualpri, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Hernán J. Moreyra

Offline)
Comentarios1
Esplendida y hermosa manera de versar estimado poeta y amigo Jorg Serra
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Estimado crispulo gracias por su comentario y sus saludos, es una prosa que relata un día de trabajo y de entretenimiento.
Un abrazo. Jorge
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