Ileso sale quien nunca se entrega,
quien blinda el pecho por no padecer;
vive sin grietas, sin fiebre que ciega,
sin dar el salto profundo de querer.
Yo no envidio su calma aparente,
ni su muralla de frío metal;
prefiero el pulso latiendo valiente
a un corazón impecable y neutral.
Amar es hendir la propia armadura,
dejar que otro nombre nos venga a habitar;
es aceptar que la noche es oscura
y aun así en su sombra querer caminar.
Que salgan intactos los que no sienten,
que duerman sin riesgo ni huella interior;
yo elijo las marcas que quedan ardientes,
porque esas heridas también son amor.
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Autor:
Carlos Arturo Mendez Diaz (
Offline) - Publicado: 12 de febrero de 2026 a las 11:39
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1

Offline)
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