Adicto

R.

No debí volverme un adicto a ti.

No lo pensé: lo supe

después.

Cuando ya era tarde

y mi nombre se me caía de la boca

cada vez que recordaba la tuya.

No fue solo un beso.

Eso es lo que digo para dormir.

Pero la verdad es que lo guardé

como se guarda un secreto sucio:

con cuidado,

con culpa,

con ganas de volver a tocarlo.

Dije que fue el alcohol,

porque el alcohol siempre carga culpas ajenas.

Dije que fue un error,

porque la palabra error suena más limpia

que deseo.

Pero cierro los ojos

y aún sé exactamente cómo fue:

el segundo antes,

el segundo después,

el punto exacto donde decidí no detenerme.

Tu piel no se fue.

Se quedó en mi memoria

haciendo ruido,

tapando flores, promesas,

otras bocas posibles.

Y eso no lo hace el azar.

Prometí olvidar.

Me lo juré como quien se miente

mirándose al espejo.

La mente asentía, correcta, madura.

El corazón cobarde

escondía una migaja

por si algún día el recuerdo volvía con hambre.

No te vuelvas un adicto, me repito.

Porque sé cómo termina esto.

El pecado no siempre regresa a la misma forma,

pero busca otro cuerpo

para decir lo mismo.

Y lo confieso:

no es que no quiera olvidarte,

es que aún no decido

dejar de querer hacerlo.

  • Autor: R. (Online Online)
  • Publicado: 12 de febrero de 2026 a las 00:09
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 0
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.