Poema del desesperado.

Emilio Barrios

Estoy cansado, frustrado, viejo, arrugado.

No quiero llegar a mi casa y tampoco al trabajo.

Quisiera que me tragara la tierra entero y a pedazos.

Subo, trepo, escalo peldaño a peldaño y, sin embargo, no voy a ningún lado.

No soy dueño de nada, pero sí soy un esclavo.

Paso los días pensando y pensando; recordando.

Anhelando el ayer cuando era feliz y hoy estoy en el fango.

No soy dueño de nada ni de nadie; ya he perdido la batalla por más que me cueste aceptarlo.

A veces solo quisiera un fuerte y sincero abrazo.

Una voz en el oído susurrándome: "Todo va a estar bien". ¡Te amo!

A veces me pregunto qué hice mal, por qué este castigo.

Quizás tomé malas decisiones y desvié el camino que me llevaba a un buen destino.

Pero las consecuencias ahora las estoy pagando. ¿Acaso me habré apresurado? Jamás lo sabré.

Sea cual sea el motivo, creo que ya es suficiente.

Mi cuerpo y mi mente tienen un límite y ahora estoy al borde del colapso.

Y volverme como un loco poco a poco; lo estoy sintiendo en cada respiro, suspiro, una bocanada de aire y en cada paso.

Siento en mi aliento y en mis palpitaciones, en lo profundo de mi ser, que voy perdiendo la paz, mi salud mental.

No puedo escapar, estoy atrapado en esta cruda realidad y...

Me sigo preguntando qué habré hecho mal; tal vez no debí salir de aquel lugar, de aquella soledad.

Hoy es tarde para remediar; solo queda esperar que llegue el día final.

"Estoy cansado, frustrado, viejo y arrugado y ya no puedo hacer nada más que aceptar que estoy totalmente derrotado".

Estoy cansado, frustrado, viejo, arrugado.

No quiero llegar a mi casa y tampoco al trabajo.

Quisiera que me tragara la tierra entero y a pedazos.

Subo, trepo, escalo peldaño a peldaño y, sin embargo, no voy a ningún lado.

No soy dueño de nada, pero sí soy un esclavo.

Paso los días pensando y pensando; recordando.

Anhelando el ayer cuando era feliz y hoy estoy en el fango.

No soy dueño de nada ni de nadie; ya he perdido la batalla por más que me cueste aceptarlo.

A veces solo quisiera un fuerte y sincero abrazo.

Una voz en el oído susurrándome: "Todo va a estar bien". ¡Te amo!

A veces me pregunto qué hice mal, por qué este castigo.

Quizás tomé malas decisiones y desvié el camino que me llevaba a un buen destino.

Pero las consecuencias ahora las estoy pagando. ¿Acaso me habré apresurado? Jamás lo sabré.

Sea cual sea el motivo, creo que ya es suficiente.

Mi cuerpo y mi mente tienen un límite y ahora estoy al borde del colapso.

Y volverme como un loco poco a poco; lo estoy sintiendo en cada respiro, suspiro, una bocanada de aire y en cada paso.

Siento en mi aliento y en mis palpitaciones, en lo profundo de mi ser, que voy perdiendo la paz, mi salud mental.

No puedo escapar, estoy atrapado en esta cruda realidad y...

Me sigo preguntando qué habré hecho mal; tal vez no debí salir de aquel lugar, de aquella soledad.

Hoy es tarde para remediar; solo queda esperar que llegue el día final.

"Estoy cansado, frustrado, viejo y arrugado y ya no puedo hacer nada más que aceptar que estoy totalmente derrotado".


  • Autor: EMBAR (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 11 de febrero de 2026 a las 23:10
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.