Te besé en instantes constantes,
cuando el aire me rozaba la piel al correr.
Te besé cuando el sol caía rendido
y también cuando aún dudaba en nacer.
Te besé en una canción,
en un chiste torpe que nos hizo reír sin razón.
Te besé en un libro a medio leer,
entre cada página vencida por tus recuerdos.
Te besé con solo verte sonreír.
Te besé aun cuando no eran tus labios
los que encontraban los míos,
porque envenenar mis labios ajenos con los tuyos
fue la forma más sutil,
más honesta,
de saber que sigo vivo.
Porque solo así,
besándote incluso en la ausencia,
te besé.
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Autor:
R. (
Online) - Publicado: 11 de febrero de 2026 a las 08:20
- Categoría: Sin clasificar
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