Mal agüero

D. Méndez


AVISO DE AUSENCIA DE D. Méndez
Me perdí en el mundo real, por favor mientras no estoy, no se maten.

Tu espectro me persigue

a todas horas,

cada día.

Como una exageración que se me mete en el pecho

cada vez que te veo pasar

por algún punto de mi vida.

Es un ciclo:

tú das comienzo a mi presagio de desgracias.

Tu aspecto,

sin siquiera hablarme,

me trae traumas.

¿En qué momento lo que fue una vez

terminó convertido en esto?

¿Cómo acabaste en mi vida

como ave de mal agüero,

si solo un día de septiembre

acepté una cita?

Y una segunda.

Y la tercera tenía tanto fuego acumulado

que terminó en placer efímero.

Efímero para ti.

Para mí quedó como recuerdo imaginativo

de mis deseos oscuros,

como el movimiento secreto de mis manos,

como la prueba de que sí ardía.

¿Es acaso un castigo

por haber dicho que solo yo

podría tener relaciones con conexión espiritual?

Y lo tuyo fue apenas

una coincidencia

de mis pensamientos cuadrados,

ajenos a mi edad,

a no saber qué buscar

o simplemente querer experimentar.

¿Por qué me castigo?

¿Por qué te añado a mi ciclo de desgracias

como si fueras señal del destino?

¿Por qué apareces tan llamativo,

tan feliz,

tan intacto?

¿Por qué me miras así?

¿Por qué no puedo huir

de esto que siento?

¿Por qué no puedo separar

el deseo del presagio,

la memoria del cuerpo,

sin tenerte en mi mente?

Ver métrica de este poema
  • Autor: Dor (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 11 de febrero de 2026 a las 02:39
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.