No hay razones en noches de ausencia, son rostros expuestos en el filo de la quietud y no son termas, ni clemencia lo que se quiere dar a la luz
Tinto y un cigarrillo, como quién juzga al mundo con sus pantuflas azules.
Esta vez es una brisa artificial la que recorre mis párpados;
Intuyo que la alegría, quién sabe cuando, decidió perderse entre inmensas sinfonías
¿Qué cómo siento la libertad?
No es solo hacer lo que quiero
El sentimiento viene cuando mi piel se eriza al admirar un partido de futbol mientras saboreo un delicioso helado de
maracuyá
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Autor:
sebaschu (
Online) - Publicado: 10 de febrero de 2026 a las 19:30
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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