Soy el vapor que busca tu mirada, un poso de amargura y de dulzura; bebo el hechizo de tu fiel figura en esta taza de alma desolada.
Envidio el borde que tus labios toca, mientras mi sed de ti se vuelve eterna; eres la luz, la fuerza que gobierna el hambre de besarte en esa boca.
No importa que el café pierda su celo, o que el frío marchite la mañana; si tu certeza habita en mi ventana, tocaré con tus ojos siempre el cielo
- Autores: Poeta8017 (Seudónimo)
- Se ve: Todos los versos
- Finalizado: 25 de febrero de 2026 a las 14:30
- Límite: 15 días
- Invitados: Libre (cualquier usuario puede participar)
- Categoría: Amor
- Lecturas: 10

Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.