Gira en círculos
hacia el mapa
que llevamos dentro,
se va por las sendas
sin principio ni fin,
se deja sentir en las
frecuencias de música.
Corre a envolverte
en chillidos de claridad
con el símbolo sagrado
de las flores y plantas;
de las caracolas de mar.
Busca en el tronco del bosque
es callada geometría ,
la frescura de sus hojas jugando
pétalos en espiral,
creación divina.
Aparece en las galaxias,
es código del Universo,
divina proporción
donde se equilibra
la belleza ancestral.
Va envuelta de armonía
hacia su centro en expansión,
indefinido hacia el viaje interior,
deletrea en su profundidad
es el ciclo natural.
Presencia viva,
resplandor fecundo
del sol en el cielo
fuerza vital, energía poderosa
no la vemos pero está
expandida de dentro a fuera,
genera evolución,
cambio constante.
09/02/2026
-
Autor:
AZULNOCHE (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 9 de febrero de 2026 a las 14:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 22
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Javier Julián Enríquez, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, JUSTO ALDÚ, Éusoj Nidlaj, LOURDES TARRATS, MISHA lg

Offline)
Comentarios4
genera evolución,
cambio constante.
Tan cierto como lo que vamos viviendo a diario mi apreciada amiga AZULNOCHE
Un abrazo fraterno.
El poema se despliega como un mandala en movimiento: no avanza en línea recta, sino que gira, regresa y se expande, creando una sensación de viaje interior que dialoga con el cosmos. La espiral funciona como símbolo central, uniendo naturaleza, música, geometría y galaxias en una misma respiración poética. La voz transmite una mística serena, donde lo científico y lo sagrado se entrelazan sin conflicto. Más que describir, el texto sugiere una experiencia: la de sentirse parte de un ciclo eterno, donde todo cambia, pero nada pierde su armonía esencial.
Saludos
Amiga AZULNOCHE,
Este poema me tocó como una respiración antigua, que gira y regresa al centro de lo vivo.
Lo sentí más que leerlo —como si mi cuerpo recordara algo que el alma ya sabía:
que la belleza no es adorno, es equilibrio…
y que estamos hechos de esa misma espiral sagrada.
Un abrazo,
—LOURDES
Poetas somos…
Gracias a todos los que os asomasteis a este espacio.
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