En el portal se reprodujo
la máscara sin sustancia,
mil perfiles en fragancia
de miedo crudo y embrujo.
Uno ataca, otro hace empuje,
otro aplaude el mismo error,
confunden número y honor
con talento acumulado,
pero un verso bien firmado
vale más que su rumor.
Se creen coro poderoso
por multiplicar la voz,
mas no hay plural que haga dios
a un vacío vergonzoso.
Yo camino silencioso
con un nombre y una herida,
ellos viven de la huida
y del eco repetido:
mutante mal concebido,
nunca fuiste poesía viva.
Se disfraza de conciencia
la máscara reiterada,
voz múltiple y fragmentada
que presume consistencia.
Pero no hay mayor carencia
que un yo sin centro ni altar,
pues quien teme confrontar
su reflejo más austero
se divide en vocero
para no tener que estar.
Se refugian en los números
como consigna de rebaño,
creen que el peso del daño
se evapora entre murmullos.
Pero los actos más nulos
no se absuelven en montón:
piden pulso y corazón,
verse al fondo, sin careta.
Quien no aguanta la vereda
vive sólo de ficción.
-
Autor:
Loiiz. (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 9 de febrero de 2026 a las 13:18
- Comentario del autor sobre el poema: Este texto no señala rostros ni reclama méritos. Habla en clave, como se habla entre quienes mezclaron polvo, paciencia y silencio para levantar algo que no se ve desde afuera. Si no entiendes el mensaje, no es exclusión: es que nunca cargaste piedras.
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 1

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