Alma repleta de mística y pasión,
entregándose a sus discípulos
en gesto silencioso y total.
Henchido de conocimiento y experiencia
compartía su tesoro,
semilla que crece en tierra fértil.
Vocación como un llamado superior,
destino amalgamado con moral y luces.
Un camino elegido con conciencia clara.
Convicción interior,
fuego interno;
fuerza para soportar servil estipendio mísero,
sin que decayera su espíritu.
Consciente de su sagrada labor,
eslabón esencial en la continuidad generosa;
arquitecto del futuro social.
Su autoridad emanaba integridad,
una conducta intachable y serena.
Imponía respeto sin alzar la voz.
Referente ético dentro y fuera del aula,
faro inquebrantable de progreso humano.
Guía en la niebla de la indecisión.
La austeridad era su ejemplo y virtud,
dedicación pura al bien común;
riqueza medida en actos, no en cosas.
Creatividad ante la necesidad urgente,
artesano paciente del saber práctico;
moldeando soluciones con ingenio.
Disciplina clara y consistente,
aplicada con firmeza y justa medida
inculcando el valor del esfuerzo tenaz.
Cubierto en un aura holística,
era consejero,
guía tejido de paciencia
con un interés genuino y profundo.
Ser recordado con cariño y respeto,
esa es la máxima consagración,
fruto eterno de su valía y entrega.
08-02-2026
© Derechos reservados 2026.
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Autor:
Humberto Frontado (
Online) - Publicado: 8 de febrero de 2026 a las 12:36
- Comentario del autor sobre el poema: El poema ofrece una visión nostálgica y estática de lo que representaba el antaño maestro. Presenta una figura hoy idealizada que, si bien puede inspirar, ofrece un modelo inalcanzable debido a los desafíos reales, complejos y dinámicos de la educación en el mundo actual.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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