Sin razón para dormir.

Yung_Vardyz

Tus ojos alumbraban esa noche.

No había apuros ni contratiempos.

Tu pelo suelto,

al compás del viento.

El espejo, testigo.

El reloj se detuvo.

No había razón para dormir

si lo soñado

ya se encontraba allí.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.