A mí nieto.
¡Chispita!
¡Tus mejillas son redondas como dos manzanas!
Dos canicas de lapislázuli ruedan sobre mi corazón inclinado.
Y en nuestros dedos entrelazados habita la ternura.
Te recitaré palabras
¡Cielito!
¡Osito!
¡Lucerito!
¡Ratoncito!
¡Chispita!
¡Chiquilín!
¡Pillín!
Mientras cubro tu piel de besos de granadina.
Te enseñaré el cielo y el color del viento.
Contaré todas las olas del océano sin fin, ¡más allá del horizonte!
Seduciré el tiempo y con una trampa lo capturaré.
Serás mi piloto en el avión de papel
para explorar el mundo poblado de conejos azules.
Te haré bailar, tus pies sobre los míos,
pequeña marioneta con perfume de caramelo.
Una nube rosa de algodón de azúcar será el cofre de nuestros secretos…
Cuidado, ¡el ratoncito Trotinito nos espía!
Para borrar tus lágrimas domaré la lluvia
ahuyentaré tus sombras, enfrentaré tus ogros.
Me haré amiga de todas tus quimeras,
instaladas con esmero en el baúl de juguetes.
Entonces llega la noche que llama al descanso.
Sueños en saquito de dormir se posan sobre tus párpados.
Guardiana del silencio, velo.
Y las estrellas lo demuestran:
lo importante es amarte.
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Autor:
Maríe Paule (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de febrero de 2026 a las 04:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Offline)
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