Caminando, olí tu nombre en el rastro del perfume
de una chica melancólica, a ti ajena, nada intrépida.
Caminaba diferente, se movía lentamente.
Tu eras tan acelerada, me dejabas sin palabras.
Anteayer yo vi tu cara en una pintura abstracta.
Sus triángulos extraños me atacaron con tu engaño.
Ya hace años no te amaba y arruinaste mi mañana
coloreando las memorias de este amor que no extrañaba
Transforme mi amor complejo en el dolor de mi silencio
Remplacé ese frenesí tan horrible que sentí
Y borre el recordatorio del cariño tan eufórico
Que me diste en ese abril olvidado ya por ti
Con el pasar del tiempo, te borras solo en mi silencio
Aun así, inesperada, revives en mi alma
En los frágiles momentos que un susurro abre el recuerdo
De ese amor tan turbulento, que dejé hace mucho tiempo
Con los árboles de fuego, de hace mucho que no veo
Y recuerdo que te amaba bajo su sombra dorada
Y de nuevo la constante inquisitiva, con maldad:
¿y si el mundo nos hubiera permitido amar?
Pero ya es demasiado tarde, el mar nos ha separado
No te veré jamás.
-
Autor:
Nicolás Varela Pascual (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 6 de febrero de 2026 a las 16:58
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.