Te he amado,
desde el mismo centro del amor
un amor atado con lazos
un amor de los ocasos
bordado con hilos de sol.
Un amor de regazo,
de amaneceres
de lluvia un amor
que se refugia en el calor de mis abrazos.
Te he amado, con un amor antiguo
madurado por el tiempo
de perfumados momentos
de tatuados vestigios.
Un amor de solera con aromas de vino
un amor cristalino
un amor de quimera.
Te he amado, desde la punta de mis principios
desde los bordes de mis finales
desde el reflejo de los cristales
desde el fondo de los inicios.
Desde tu cintura crepuscular,
desde tu solar sonrisa
desde tu original soltura
desde la huella... por donde pisas.
Ha sido un amor enlunecido
de permanencia en tu boca
un amor que no se agota
un amor que te provoca
mil deseos encendidos.
Un amor que no descansa,
un amor que no se cansa,
un amor comprometido
un amor que no conoce... El olvido.
Un amor de gotas de agua,
robadas al rocío,
un amor de ilusiones
llevadas al río.
Un amor que te espera,
en la primavera
entregándolo todo
del mejor modo.
Pero todo es mentira
son cosas del alma
hace tiempo te fuiste
pérdida en la calma.
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