Sorpresa levantarse donde sea
siendo el mismo montículo.
Los obreros de ese oscuro lugar
disparan su veneno contra el intruso.
Sin señal de feromonas, me pierdo.
Y esas piedras escurridizas
de fuerza inconmensurable
a los huesos me trasladan.
Sorpresa levantarse donde sea
siendo el mismo montículo.
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Autor:
Alguien (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de febrero de 2026 a las 13:56
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Hermoso y genial tu preciado versar estimado poeta y amigo Rama
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Saludos cordiales, mi estimado.
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