TAN CERCA PERO TAN LEJOS
Duermes mirando al borde de la cama,
como si el mundo terminara ahí.
Tu espalda dice más que tus palabras,
y yo despierto aunque estés junto a mí.
La luz del baño corta la madrugada,
vuelves sin mirarme, sin decir.
Hace tiempo que no me preguntas nada
y yo finjo que no lo noté así.
Compartimos techo, horarios, rutinas,
pero no la verdad.
Hay silencios que gritan más fuerte
que cualquier discusión brutal.
Coro
Y duermo acompañado
pero me siento solo,
como una casa llena sin calor.
Tus manos ya no buscan las mías,
tu abrazo es un gesto sin intención.
Estamos tan cerca del cuerpo…
tan lejos del corazón.
Desayunamos frases automáticas,
“que tengas buen día”, “todo bien”.
Yo guardo lo que quiero decirte
en un cajón que ya no sabe abrirse bien.
Tu risa vive en otra habitación,
no sé con quién la compartes ahora.
No es celos… es nostalgia pura
de cuando esa risa era mi hora.
No hay traición, no hay culpables,
solo un amor que aprendió a callar.
Lo nuestro no murió de golpe,
se fue cansando de esperar.
Y duermo acompañado
pero me siento solo,
hablando conmigo en plural.
Tú sueñas tranquila a mi lado,
yo sueño con no despertar igual.
Estamos tan cerca del cuerpo…
tan lejos de la verdad.
A veces te miro mientras duermes
buscando rastros de lo que fui.
Como si el pasado pudiera volver
solo con insistir.
Te arropo por costumbre, no por fe,
ya no sabes si es amor o educación.
Hay gestos que sobreviven al sentimiento
como muebles viejos en demolición.
Si mañana te vas, no será sorpresa,
hace tiempo que ya no estás.
Lo difícil no es dormir sin ti…
es despertar y fingir que aún hay paz.
Decir “te quiero” se volvió un eco,
una palabra sin dirección.
No es que falte cariño…
es que sobra resignación.
Y duermo acompañado
pero me siento solo,
aunque tu respiración esté aquí.
Hay besos que no curan nada
y caricias que aprendieron a mentir.
Estamos tan cerca del cuerpo…
tan lejos de lo que prometí.
Duermo acompañado
y me siento solo,
eso también es soledad.
Hay camas que parecen refugio
y son naufragios sin mar.
Apago la luz.
No el miedo.
No el vacío.
No este amor
que aún respira…
pero ya no vive.
-
Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de febrero de 2026 a las 00:06
- CategorÃa: Reflexión
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. RegÃstrate aquà o si ya estás registrad@, logueate aquÃ.