LO QUE QUEDA AL APAGAR LA LUZ
No hay cables conectando esta emoción,
ni ruido que disfrace lo que siento.
Hoy bajo el volumen a la confusión
y dejo que hable solo el pensamiento.
Las luces de la calle se han dormido
y el eco de mi voz suena a verdad,
buscando aquel camino que he perdido
en medio de tanta electricidad.
Y me quedo aquí, sin señal ni red,
sin promesas rápidas que vender.
Si me escucho lento, tal vez sabré
qué parte de mí dejé caer.
Porque al final, desenchufado el mundo,
se escucha más fuerte lo que el alma calla.
En este silencio, que es casi profundo,
se rinde el orgullo y se acaba la batalla.
Solo mi voz, esta madera y nada más,
lo que queda de mí cuando hay paz.
Tuvimos mil efectos de sonido,
distorsión para no oír el corazón.
Pero el tiempo nos ha dejado un nido
de acordes que no encuentran la razón.
No necesito amplificar mi pena,
se nota en el aire, se siente en la piel,
como una vieja melodía buena
escrita en un pedazo de papel.
Ya no quiero brillos que cieguen la voz,
ni aplausos que tapen el temblor.
Si todo se apaga alrededor,
¿qué queda encendido entre vos y yo?
Porque al final, desenchufado el mundo,
se escucha más fuerte lo que el alma calla.
En este silencio, que es casi profundo,
se rinde el orgullo y se acaba la batalla.
Solo mi voz, esta madera y nada más,
lo que queda de mí cuando hay paz.
Y si se apaga el show, y si se va el clamor,
¿quién se queda a escuchar mi verdadera voz?
Sin el truco de magia, sin el gran resplandor,
solo quedamos nosotros, solo quedamos los dos.
Y tal vez ahí, sin luces ni señal,
nos volvemos humanos, nada más.
Sin pantalla que nos diga qué sentir,
solo el pulso diciendo: seguí.
Porque al final, desenchufado el mundo,
se escucha más fuerte lo que el alma calla.
En este silencio, que es casi profundo,
se rinde el orgullo y se acaba la batalla.
La verdad… solo queda la verdad.
Solo mi voz, esta madera y nada más,
lo que queda de mí cuando hay paz.
Solo mi voz,
madera y paz,
sin cables,
sin prisa,
sin nada que demostrar.
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Autor:
Wii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de febrero de 2026 a las 00:29
- Comentario del autor sobre el poema: El poema plantea que en la modernidad estamos tan conectados, tan amplificados, tan obsesionados con demostrar quiénes somos, que perdemos contacto con lo que realmente sentimos. Usamos "distorsión para no oír el corazón". La tecnología, las redes, el ruido constante se convierten en escudos que nos protegen de nuestra propia vulnerabilidad.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque

Offline)
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