Lección de lo simple

Antonio Portillo




No era el muro,
era el miedo pintándolo más alto.
No era el paso,
era la película antes del paso.
Me detuve años
ante puertas que no estaban cerradas,
inventé tormentas
para no mojarme los pies.
Pensar fue refugio,
y también trampa.
Cuanto más explicaba la herida,
más tardaba en tocarla.
Un día dejé de preguntar.
Y el mundo,
sin avisar,
se volvió manejable.
Los papeles eran papeles.
El juzgado, un edificio.
Yo, un hombre andando
con lo justo.
Aprendí que lo simple
no necesita defensa,
que el miedo vive en el antes
y muere en el ahora.
No vencí nada.
No destaqué.
Solo hice lo que tocaba
sin atacarme primero.
Y en ese gesto pequeño
—tan poco épico—
el cuerpo respiró,
la mente se sentó a un lado,
y yo volví a mí.

 

Antonio Portillo Spinola 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.