No era el muro,
era el miedo pintándolo más alto.
No era el paso,
era la película antes del paso.
Me detuve años
ante puertas que no estaban cerradas,
inventé tormentas
para no mojarme los pies.
Pensar fue refugio,
y también trampa.
Cuanto más explicaba la herida,
más tardaba en tocarla.
Un día dejé de preguntar.
Y el mundo,
sin avisar,
se volvió manejable.
Los papeles eran papeles.
El juzgado, un edificio.
Yo, un hombre andando
con lo justo.
Aprendí que lo simple
no necesita defensa,
que el miedo vive en el antes
y muere en el ahora.
No vencí nada.
No destaqué.
Solo hice lo que tocaba
sin atacarme primero.
Y en ese gesto pequeño
—tan poco épico—
el cuerpo respiró,
la mente se sentó a un lado,
y yo volví a mí.
Antonio Portillo Spinola
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 3 de febrero de 2026 a las 11:16
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: ANTONIO PORTILLO SPINOLA.

Online)
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