No persigo, Licinio, el mar bravío
ni evito en exceso su agitada faz,
pues elijo la senda de docta paz
donde la virtud templa mi albedrío;
quien abraza lo exiguo con hastío
jamás conocerá calma templanza,
ni aquel que en pompas halla su alabanza
escapará del tiempo al poderío.
Los pinos más altivos quiebra el viento,
y torres que desafían al cielo
con estruendo mayor hallan tormento;
preparo el alma contra el desconsuelo,
modero el júbilo en feliz momento
y recojo las velas con recelo.
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Autor:
Javier Julián Enríquez (
Offline) - Publicado: 3 de febrero de 2026 a las 10:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 234
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez, ElidethAbreu, Carlos Baldelomar, MISHA lg, Classman, Llaneza, Gonzalo Márquez Pedregal, Mª Pilar Luna Calvo, EmilianoDR, Jaime Correa, Anton C. Faya, Éusoj Nidlaj, Gabriel Hernán Albornoz, La Hechicera de las Letras, El Hombre de la Rosa, Tommy Duque, Mael Lorens, JoseAn100, AnnaSerena28, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, racsonando, David Arthur, AZULNOCHE, 🌱🌷 MariPD, alicia perez hernandez, JAGC, Nelaery, Jorge L. Casado, Lincol

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Comentarios12
Desde otra orilla crítica, el soneto se plantea como una declaración de equilibrio frente a los excesos, donde el yo poético no huye del riesgo, pero tampoco se entrega a él sin medida. En la forma, el tono clásico y sentencioso refuerza la intención moral, apoyándose en imágenes tradicionales —el mar, el viento, las torres— para sostener una reflexión de raíz estoica. En el fondo, la moderación aparece no como miedo, sino como una estrategia lúcida ante la inestabilidad del tiempo y de la fortuna. El cierre, con la imagen de recoger las velas, deja una sensación de prudencia activa: no es retirada, es conciencia del límite.
Muchas gracias, amigo JUSTO, por tu valioso análisis que desentraña las ideas formalmente objetivadas del soneto. Como muy bien señalas, «se presenta como una declaración de equilibrio ante los excesos». «Por lo que el yo poético, sin desestimar los riesgos, tampoco se entrega a ellos de manera irreflexiva, sino que manifiesta una prudencia activa y una conciencia de los límites».
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Gracias por compartir tus letras.
Saludos poeta amigo Javier Julián Enriquez 👍🏼
Muchas gracias, amigo Salvador, por tu apreciado comentario.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Querido Javier Julian,. Felicitaciones porestas letras de pulso clásico y hondura ética que avanza con noble claridad horaciana: la elección de la docta paz frente al exceso, la templanza como arte de vivir y la conciencia lúcida del tiempo dan a los versos una serenidad ganada, no ingenua. Las imágenes dialogan con una música sobria y precisa, donde cada encabalgamiento y cada pausa sostienen el sentido moral sin sacrificar belleza.
Poema maduro, de resonancia clásica y vigencia intacta. Enhorabuena.
Abrazos y gracias.
Muchas gracias, querida amiga Elideth, por tu valiosa interpretación que enriquece y amplía la comprensión del soneto al situarlo «en la senda de docta paz evocando la áurea medianía Horaciana frente al exceso y la templanza como arte de vivir y la conciencia lúcida del tiempo».
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
gracias por compartir poeta
quien abraza lo exiguo con hastío
jamás conocerá calma templanza,
ni aquel que en pompas halla su alabanza
escapará del tiempo al poderío.
besos besos
MISHA
lg
Muchas gracias, estimada amiga MISHA, por tus bellas palabras y apreciado comentario.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Javier.. Nos regalas aire fresco, espacios de reflexión, música a los tesoros del alma con tu soneto...
Aturde el ruido, leerte es sumergirse en lo humano, en lo trascendente, en la paz...
Gracias por compartir, por compartirnos tu sentir...
Muchas gracias, estimado amigo Antón, por tus apreciados comentario y análisis.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Querido Javier Julián,
He leído tu poema con esa calma que él mismo propone. Hay en tus versos una sabiduría serena, una elección consciente de la mesura frente al estruendo, que se agradece en tiempos de excesos. Me gusta cómo recuerdas que la verdadera fortaleza no está en desafiar al viento, sino en saber cuándo recoger las velas. Tu poema orienta, no moraliza. Gracias, Javier Julián por esta lección tan bien dicha con elegancia y hondura, y por compartir una palabra que aquieta y acompaña.
Quedo agradecida, amigo.
-LOURDES
Poetas somos…
Muchas gracias, estimada amiga Lourdes, por tus amables palabras y análisis enriquecedor. Tal como muy bien subrayas, «la auténtica fortaleza no consiste en enfrentarse a las adversidades, sino en adaptarse a ellas con prudencia». «El poema sirve de guía, no de precepto moral, y orienta la reflexión sin imponer juicios». «Una elección consciente de la mesura frente al estruendo, que se agradece en tiempos de excesos».
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Poetas somos...
Genial tu bello versar sobre la templanza y la fortuna estimado poeta y amigo valenciano Javier
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Muchas gracias, estimado amigo Críspulo. Mi más profunda y sincera gratitud por la lectura del poema y apreciado comentario.
Recibe un cordial saludo y un fuerte abrazo desde València y desde esta nuestra querida España
Ah..la busqueda de la paz y el equilibrio..en este bello soneto. Algo necesario, para el mundo y el individuo. Un honor de lectura. jose Angel.
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por tus amables palabras y estimado y valioso análisis. Tal como muy bien señalas, «la búsqueda de la paz y el equilibrio es algo necesario para el mundo y el ser humano». Así es, «la búsqueda de la paz se manifiesta en la anhelada serenidad del alma, mientras que el equilibrio se revela en la armoniosa proporción de los elementos, tanto internos como externos, que conforman nuestra existencia».
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Este poema lírico reflexiona sobre la importancia de la moderación y el equilibrio emocional frente a las incertidumbres del destino. Utilizas metáforas de la naturaleza, como vientos que derriban pinos altos, para ilustrar cómo la ambición excesiva y la grandeza suelen conducir a caídas estrepitosas. Se defiende la virtud de la templanza como un refugio sabio que protege al alma tanto de la desesperación en la desdicha como de la soberbia en la prosperidad. Al rechazar los extremos, el texto sugiere que la verdadera paz se encuentra en un punto medio alejado de las riquezas ostentosas y de la pobreza extrema. Finalmente, propones una actitud de prudencia constante, instando a mantener la cautela incluso cuando los vientos de la fortuna parecen favorables.
Un gran abrazo.
Muchas gracias, estimado amigo Racsonando, por tu valioso y apreciado comentario que describe muy bien lo que el poema quiere transmitir.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Estimado amigo me encantan
tus poemas todo un placer leer,
tienen arte y vida propia .
Consigues excelencia ,
en cada verso y en cada estrofa .
Saludos cordiales.
Muchas gracias, estimado amigo Gonzalo, por tu apreciado comentario.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio de tu paisano
A veces los excesos no son otra cosa que lagrimas derramadas, pasiones dormidas.
Eres el primer compañero que comento hoy 11 de febrero .
Volver a tu soneto
*pues elijo la senda de docta paz*
yo elijo una sacudida en el alma
que me conmueva y reavive mi cenizas
pero es soy yo, yo quiero ver lo que eres, cómo eres.
Un soneto es una estructura y se aprende
entonteces quiero ver de dónde extraes la paz
Me ha gustado el cierre que le has dado al soneto.-
Brindo por ti,un abrazo de luz.
Mi más sincero y profundo agradecimiento, estimada amiga Mirta, por la lectura del poema y comentario. El soneto, expresado en primera persona, constituye una profunda reflexión sobre la trascendencia de la mesura y la estabilidad anímica frente a las adversidades existenciales. Así, la voz poética se presenta como un modelo de equilibrio y sensatez, alentar al lector a fomentar la serenidad interior y la moderación como senderos hacia una vida plena y sabia. En este contexto, la paz emerge de la autodisciplina y la introspección, fundamentándose de este modo en la capacidad de discernimiento y la gestión ecuánime de las emociones. Estos elementos, en su conjunto, contribuyen a una existencia marcada por la armonía y la sabiduría. En este contexto, la paz se manifiesta como el resultado de la autodisciplina y la introspección, cimentada en la capacidad de discernimiento y la gestión ponderada de las emociones.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo de luz con mi más afectuoso aprecio
¡Cuídate mucho!
Es un poema que invita a la prudencia y la templanza, recordándonos que la verdadera sabiduría está en la moderación, en no dejarnos llevar por los excesos y en mantener el equilibrio ante la fortuna y la adversidad.
Saludos cordiales, Javier.
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