Y aunque todo de mí muera,
el mundo seguirá su curso;
los girasoles abrirán sus ojos
ante nuevos amaneceres,
y las galaxias, en su danza infinita,
bordaron constelaciones de letras
en los retazos de alguna estrella moribunda.
Porque incluso en la muerte,
la belleza no se extingue,
solo cambia de forma,
se disuelve en el tiempo,
y deja su huella luminosa
en la memoria del universo.
Todo sigue su ciclo,
y mis letras frágiles, tercas
serán testigo eterno
de la inmaculada belleza
de su inspiración.
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Autor:
R. (
Online) - Publicado: 3 de febrero de 2026 a las 06:46
- Categoría: Sin clasificar
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