Las blancas estelas de frío
Nos fueron cubriendo tranquilas
Cobijas heladas caminan
Blanqueando con brochas de hastío.
Las nubes bajaron del risco
Pequeños cristales con hielo
Enfriando los huesos con miedo
Los niños sin ropa lloraban
Buscando caliente la cama
Que venga mamá era el ruego.
Todos los derechos reservados ©️
Dr. Salvador Santoyo Sánchez
03/02/2026
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Autor:
Salvador Santoyo Sánchez (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de febrero de 2026 a las 03:06
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 45
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., Javier Julián Enríquez, karl.eduard.marius von blumenthal, Carlos Baldelomar, Poesía Herética, Llaneza, Classman, alicia perez hernandez, Solymar Pérez, Éusoj Nidlaj, Jaime Correa, Anton C. Faya, EmilianoDR, LOURDES TARRATS, Aqua Marina, Freddy Kalvo, David Arthur, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios4
Describes una nevada intensa con hielo y hastío, donde los niños sufren el frío sin abrigo, esperando llegue la madre y les sirva de abrigo.
Salvador este texto que planteas, bien pudiera valer para cualquier persona en diferentes enfoques,psíquicos y emocionales, y en vez de la madre que sirve de abrigo, bien pudiera ser la claridad mental libre de los propios entresijos mentales, lo que sirva de abrigo ante las sombras de la propia existencia y las circunstancias.
Seguro que tú no lo has planteado así, pero fijate como puede dar lugar o otra interpretación por su profundidad...
Aquí mis aplausos.
Es un comentario excelente, con el cuál estoy de acuerdo.
Gracias por comentar estimado poeta amigo Jesús Ángel 👍🏼
Muchas gracias, estimado amigo Salvador, por este bello poema, en el se puede apreciar una meditación sobre la vulnerabilidad humana frente a la inclemencia del entorno y la búsqueda de refugio y afecto en momentos de adversidad.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Siempre resulta alentadora tu presencia y excelente comentario.
Gracias por detenerte a leer en este sencillo espacio.
Son recíprocos esos saludos, además de sinceros 👍
Gracias estimado poeta amigo Javier Julián Enríquez
Salvador, amigo de letras,
Este escrito activa una memoria primaria del desamparo. Algo muy profundo e íntimo. El frío no es solo climático: funciona como metáfora de carencia afectiva y de amenaza externa. La imagen de los niños sin ropa, buscando la cama y llamando a la madre, remite a una regresión emocional muy honda, donde el miedo no se elabora con palabras sino con llanto y necesidad de protección. Psicológicamente, el poema ha tocado ese punto frágil en mi donde la seguridad depende por completo del otro. El ruego final no es solo infantil: es la resonancia universal del deseo de amparo cuando el mundo se vuelve hostil.
Como frecuentemente ocurre. Tu texto es breve, Salvador, amigo, pero logras tocar capas muy antiguas de la experiencia humana.
Gracias por tocar este punto…
Un fuerte abrazo.
—LOURDES
Poetas somos…
Estimada Lourdes, el texto es breve, por ser una decima eneasílaba, y por otra parte; en lo personal me gustan los escritos breves, donde se puedan decir cosas en pocas palabras, yo creo es cuestión de gustos.
Por lo demás, es un certero comentario. Lo agradezco de verdad.
Gracias por tu presencia estimada poetisa Lourdes Tarrats
.....Pequeños cristales con hielo
Enfriando los huesos con miedo
Los niños sin ropa lloraban
Buscando caliente la cama
Que venga mamá era el ruego....
tuve que pensar no solamente en los niños de Ucrania sino todos sufriendo por estar solos sin amparo.
Sentido tu buen poema con música Salvador
Un abrazo amigo poeta
David
Es correspondido ese abrazo, estimado poeta pintor y amigo David Arthur
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