Florecen esplendentes esas rosas
que un día tu sembraste en mi sendero;
con ese amor de madre tan sincero
bordado con estrellas luminosas.
Detrás de tus sonrisas tan hermosas
guardabas del amor su gran lucero;
que fuera el más hermoso pebetero
con auras celestiales y gloriosas.
Aún en mi existencia están presente tus gestos, y palabras que dijiste;
Con esas frases dulces y sonrientes
que siempre a tus consejos imprimiste;
sembrando en nuestras almas las simientes
de amor y de bondad, que tu nos distes.
Autor: Aníbal Rodríguez.
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Autor:
Rafael Escobar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de febrero de 2026 a las 17:58
- Comentario del autor sobre el poema: Éste poema está dedicado a mi ausente Madre ya que hoy 2 de febrero estaría cumpliendo exactamente un siglo de ausencia. Mi fraternal abrazo lleno de cariño a todos y cada uno de aquellos que de una u otro forma me han llenado de júbilo con ćada una de sus maravillosasde maravillosas demostraciones demostraciones de aprecio a mi le sencilla y leal amistad.
- Categoría: Sin clasificar
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Offline)
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