La veces que vi el sol ,
fue en la mañana y tarde,
porque levemente sonría
al ver estos grandes astros.
Yo siempre me dije ruin,
y era falso lo que decía,
a las aves escuchaba,
y volvía mi esperanza.
Cantaban las lechuzas
y yo miraba las estrellas,
y con tinta tracé mi dolor.
y narre todas mis mentiras.
A Dios daba las gracias.
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Autor:
Donalt (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de febrero de 2026 a las 13:33
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: Carlos Baldelomar, Éusoj Nidlaj, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Mirar la vida..

Offline)
Comentarios1
Aún en la ciénaga debe haber esperanza. Lanza migajas, lanza semillas, pero en el momento exacto, no vaya a ser que cuervos camuflados de palomos se lo devoren; y espigas florezcan. No habrá vertiente, una vez que ya no veas a la flor, a tu única flor, con los mismos pétalos. Saludos cordiales.
Linda palabras, para terminar la reflexión.
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