Ah, anchura de bosques, soplo hendido por el viento,
lento tejido de brillos, campana derramada,
tarde que cae entera en tus párpados húmedos,
concha del mundo, en ti la tierra respira.
En ti cantan las aguas y mi pecho, desbordado,
huye por sus cauces como un pez que tú dominas.
Traza con tu silencio la curva de mi rumbo,
y soltaré mi sangre en una lluvia de flechas vivas.
A mi alrededor tu cintura de bruma se repliega,
tu quietud persigue mis horas agitadas,
y eres tú —transparencia erguida, roca mínima—
donde anclan mis besos, donde reposa mi sed profunda.
Ah, tu voz escondida, doblada por el amor,
como una sombra tibia que se estira hacia el ocaso.
Así he visto en los campos, cuando cae la noche,
inclinarse los trigales bajo la boca del viento.
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Autor:
Kenneth (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de febrero de 2026 a las 11:14
- Categoría: Sin clasificar
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Offline)
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