Orillas, olas, brisa y sueños

Antero


AVISO DE AUSENCIA DE Antero
Por cuestiones personales, estaré ausente durante un tiempo.

Olas, orillas, brisa y sueños

Cielos, anhelos. Puertas y ventanas.

 

I

Si en algo quiero rimar,

es a/rimar mi voz a la suya.

Sus esperanzas a las mías

y mis ojos a sus ilusiones. 

 

A/rimar nuestros corazones

a ese lugar donde habitan

las almas que nunca mueren

y las indiferencias se diluyen.

 

II

Alárgame una brizna de amor

que pueda a/rimar claridad

a la niebla que oculta tu luz

y me tiene en total oscuridad

 

A/rima tu verso a mi poema

que encuentre la inspiración;

musa ausente, si tú no estás 

… todo es soledad y frialdad.

 

III

Si mi mundo quiero a/rimar

sin dejar nuestro mar atrás

es a su bello y curativo mirar;

no habrá otra forma de sanar

 

Mi eterna frialdad y soledad,

que con su maravilloso rimar:

verso que me lleva a navegar

por las mareas de mi soñar

 

IV

Donde tú eres todas mis orillas

creciente pleamar y todas las olas

los arrecifes, corales y caracolas

y embarcadero de mi barquilla.

 

Sí, en verdad, todo quiero a/rimar: 

Las rimas de mi voz a la tuya

a tus esperanzas…, a las mías

Y mis miradas a tus lindos ojos

 

V

Si el rimar es arrimar mis versos

a besos, que se abran los cielos

de sus labios en minutos eternos

y se hagan realidad mis anhelos

 

Todos esos que sueño contigo,

contornos, suspiros, brisa y luz

labios abiertos y ojos risueños

con el fulgor que solo tienes tú.

 

VI 

Vuelan palomas mensajeras

en sus alas un mensaje llevan.

Un nido de amor las esperan

y un enamorado mira al cielo

 

VII

El mar está en calma, las orillas

brillan con reflejos de luna llena

Ya se acercan “las mensajeras”.

a mis ocho ventanas abiertas.

 

Un paréntesis en la realidad de mi soñar.

 

Ocho: 

(Ocho ventanas abiertas al rocío de la mañana, al sol del mediodía y, en esos instantes en los que él se oculta en el horizonte, dando paso a la luna de ella enamorada). Ocho besos por dar, ocho caricias esperando, ocho susurros de amor en el alfeizar de las ventanas abiertas de par en par.

 

Ocho: 

Ciclo interminable en lo de dar, donde lo espiritual se funde con lo material; que lo será porque en ti, el A/rimar es estar en esas ventanas que dan al mismo cielo. Un firmamento cuajado de sueños verdes y blancos que se vuelven rimas como ofrendas en las ramas de mis poemas.

 

Versos que te cantan amores nuevos, los que vuelan con la brisa salada de tus susurros de mar y los cálidos vientos de tus campos dorados. Cuando te nombro, amada mía, cuando te sueño, Andalucía. Cuando despierto asomado a tus ventanas, las que dan a tu cielo de verde mar y blanca claridad, y te siento mía.

 

Mar, orillas, olas, brisa y puerto 

ventanas para mis versos, 

y puertas de mis suspiros.

 

De blanca claridad y verde mar

de esteros y marismas

en los anhelos de mi soñar.

 

Horizonte del mar de mis sueños eres, y faro/guía para el velero de mis rimas, las que vuela con las velas al viento de los suspiros que dieras y las ansias de estar varado en tu puerto. Donde mis versos serán siempre un canto de amor por ti, mi Andalucía infinita, acogedora, generosa y bella, la de las puertas y ventanas abiertas.

 

La de los balcones con macetas de geranios, corales y claveles, la de puertas con cortinas que bailan al son de la brisa que les trae aromas de jazmines y azahares. La de sus mujeres que sueñan, ríen y cantan, la de sus hombres cabales, marineros y agricultores soñadores.

 

A esa Andalucía de entonces, la que renació de las cenizas que dejaron a su paso las alimañas, fieras despiadadas y nauseabundas que se ensañaron con ella y le robaron los sueños de libertad y mucho más. Hoy le quiero decir que no tenga miedo; los andaluces somos y seremos los eternos guardianes de su libertad; ya nada ni nadie le podrá volver a matar, violar o robar. 

 

Que llegado el caso en que esas asquerosas alimañas de nuevo se dejaran ver por tus ventanas, ten por seguro, madre, que con nosotros no podrán. Sé que andan rondando los ladrones de sueños, los depredadores de ilusiones, las fieras disfrazadas de corderos, pero que sepan por siempre jamás que…

 

¡Los andaluces sabemos perdonar, pero no olvidaremos jamás!… y con nosotros, ahora, ya no podrán.

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  • Autor: Antero (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de febrero de 2026 a las 08:10
  • Comentario del autor sobre el poema: Ocho puertas y ventanas abiertas para ti. Ocho corazones, solidarios, generosos, que se entregan y no te piden nada a cambio. Cádiz, Granada. Huelva, Sevilla, Jaén, Córdoba, Málaga y Almería. Andalucía, la tierra que me vio nacer y en la que vi la luz por primera vez.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1
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