Te deseo a ti, aunque no lo creas; te deseo a ti, aunque no lo creas, eres faro entre mis tinieblas.
Te deseo a ti por tu mano santa, por tus labios de miel, que como hereje cambian de fe y como abeja recogen la dulzura de tu ser.
Te deseo a ti por tu monte que son los muslos, por tus senos que son refrescos, que como explorador baja a lo profundo y, como bebedor, desea probar más.
Te deseo a ti porque eres el único ser de todos los seres en que mis ojos se posaron para enamorarse, porque eres luz vibrante para mi oscura y atormentada alma.
Te deseo a ti porque eres tú y yo así lo deseo; te deseo a ti porque, en lo profundo, mi alma grita: «¡Te quiero!»
-
Autor:
isaax (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 1 de febrero de 2026 a las 20:54
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.