Puedo acostumbrarme a que las tormentas me despierten de madrugada
Cada relámpago es una oportunidad para mirar el jardín desde la ventana
Se que debo estar ahí, usaré mis manos como palas
Las flores tienen dientes, sus sonrisas hacen que tenga miedo de cortarlas
No me importa, porque desde lo profundo de la tierra, te escucho, te huelo
Miro mis manos marcadas por agujas y espinas, recuerdo la última vez que toqué el suelo
Y sigo buscando, cualquier cosa que haya quedado enredada entre los tallos
Se que tus raíces me trajeron hasta aquí, las oigo desde el piso de mi cuarto
No sé cuánto tiempo llevo con mi cara hundida en el lodo
Ni cuanto aire me queda, o si podré salir de algún modo
Solo se que me sigues llamando, jalando mi cuerpo hacia ti
Por eso las noches eran tan ruidosas, por eso no he podido dormir
Con la tierra llenando mis oídos aun puedo escuchar tu bienvenida
Dejé la puerta del dormitorio abierta, pero yo ya no estaré ahí
Ahora la lluvia me ha puesto en un gran charco donde me ahogaré feliz
Y despertaré del otro lado, para que pueda florecer de nuevo junto a ti.
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Autor:
edouard130 (
Online) - Publicado: 1 de febrero de 2026 a las 15:36
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

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