Querida muerte - II

Bosque de Cenizas

Muerte,

No contestaste la primera vez.
Eso no me sorprendió. Siempre has sido mejor llegando que respondiendo.

He pensado mucho en ti desde entonces.
En tu puntualidad selectiva.
En cómo ignoras súplicas y, aun así, apareces sin ser llamada.
Debes tener una forma particular de escuchar:
solo atiendes lo que ya está roto.

Hoy no te escribo por miedo.
Eso quedó atrás.
Te escribo por costumbre,
porque has aprendido mi nombre
y yo ya reconozco el peso de tus pasos.

Te sientas conmigo cuando el ruido se va.
No dices nada. Nunca lo haces.
Pero tu silencio es distinto al de los vivos:
no promete nada, no miente, no consuela.
Solo espera.

A veces creo que me miras con curiosidad,
como quien observa una casa a medio caer
y decide si vale la pena empujar la última pared.
Otras veces pienso que te decepciono,
porque sigo aquí,
respirando por terquedad más que por ganas.

No vengo a pedirte tregua.
Eso sería inútil.
Tampoco te ofrezco valentía;
la usas mal en todos los casos.

Solo quería avisarte algo:
ya no te imagino como final.
Te pienso como pausa larga,
como un cuarto sin preguntas,
como un descanso que no exige explicaciones.

Si vuelves a aparecer antes de tiempo,
no haré ruido.
Si tardas, tampoco.
He aprendido tu idioma:
la espera sin esperanza
y la calma que duele.

Esta no es una despedida.
Tú sabes regresar sin ser invitada.

A quien ya no te teme,
pero tampoco te desea.

- Bosque de cenizas - 

  • Autor: Somnia (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 31 de enero de 2026 a las 23:37
  • Categoría: Carta
  • Lecturas: 3
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.