Vino desde muy lejos,
quizás de otra galaxia,
descendió justo a tiempo
de algún lugar sin nombre
del pasado,
a este presente incierto
que la extinción adrede
ayer había marcado.
descendió justo a tiempo
de algún lugar sin nombre
del pasado,
a este presente incierto
que la extinción adrede
ayer había marcado.
Pretendía su presencia
salvar lo que quedaba
de este mundo.
Y aquí está: yendo y viniendo,
de lo banal a lo superfluo,
con ínfulas de superioridad,
olvidando su esencia,
pretendiendo ser más
que los demás.
Pobre soldado de hojalata […].
Lo oxidaron por dentro sus acciones
y se dejó arrastrar por falsos vientos
de una veleta pérfida sin norte.
Ya no podrá salvarse,
ni a sí mismo;
estropeó su misión
con sus errores,
en este ir y venir
de incertidumbres,
entre herrumbres
carcomieron la fe,
al viajero sin nombre.
Pobre soldado de hojalata […].
De su pecho,
emana su triste corazón,
como brota una lágrima
que con hondo dolor,
se ha llorado mil veces
desde el alma.
como brota una lágrima
que con hondo dolor,
se ha llorado mil veces
desde el alma.
Apolo
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Autor:
Apolo De Lira (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de enero de 2026 a las 14:16
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ

Offline)
Comentarios1
El título de su poema me recordó la novela de Günter Grass "El tambor de hojalata" y el contenido de lo que usted ha escrito también, algo, en parte. A veces las personas diferentes y que hacen cosas diferentes parecieran como que llegan de otra galaxia, de otro mundo y del exterior; también están y nacen aquí y desde niños hacen cosas diferentes; este es el caso del personaje de esta novela el cual desde los tres años, por ser diferente o quizás por haber venido de fuera, de otra mundo, intentó parar el mundo; fue en los años de la II Guerra Mundial.
Gracias por su poema.
Muchas gracias por su comentario y por traer a Günter Grass a la conversación. Coincido: lo diferente suele percibirse como extranjero. Esa tensión —entre pertenecer y venir de “otro mundo”— atraviesa el poema. Le agradezco mucho la lectura y la asociación tan rica que propone.
Un saludo, desde el alma.
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