El día sereno despierta en silencio, el alba prorrumpe al sonido de las aves, su séquito da la bienvenida al dominio de la luz.
Autoridad dicen que es de reyes, cuál potencia reduce a tamo su esplendor y de orgullo no hablan entre sus gentes.
En su mesa no hay festín, pero nunca falta su alimento, no tiene favoritos, pues complace al necesitado y al rico.
Sus rayos perceptible en las nubes, quieto y en lo lejos late su corazón, la soberanía lo envuelve y sobre todo ello, nunca será como Dios.
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Autor:
Ónix (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 31 de enero de 2026 a las 07:54
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 1

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