En la vida futura que nos
Están preparando ya y
Probablemente haya
Dos únicas
Maneras de ser feliz,
Una: ser un
Idiota,
Y dos:
Aparentar serlo.
En el libro “De buena tinta” del escritor, dramaturgo y buen amigo Alfonso Sastre encuentro en mi libreta de notas unas anotaciones en las que dejé escrito lo que me presentó dicho libro, en él uno lee, descubre que en California, como en cualquier otra parte de EEUU, la sociedad de cualquier condición tiene y padece miedo, sufre de este mal propio de una sociedad de desigualdades: es un miedo al otro, a los demás; uno descubre con esta lectura que la gente en ese país vive encerrada en sus coches cuando estos se detienen en cualquier carretera, viven encerradas en sus casas protegidas con cámaras de seguridad, con alarmas: es una sociedad que ha inventado y creado sus propios miedos para después, y mientras, ser sus propias víctimas. Esta nota en mi libreta está fechada el 8 de junio de 2021, ¿y hoy? Lo que ocurre hoy cada vez más personas, tanto dentro como fuera de ese país ya se sabe, de buena tinta.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 30 de enero de 2026 a las 19:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 27
- Usuarios favoritos de este poema: MISHA lg, Llaneza, AZULNOCHE

Offline)
Comentarios2
Esto invita a pensar sin máscaras ya que el miedo y la apariencia se han normalizado en la sociedad, hasta el punto de confundir felicidad con ignorancia o simulación.
Saludos.
En todas las sociedades de todos los tiempos siempre ha habido y existido miedo, el miedo. Yo, cuando me han preguntado, varias veces qué es la felicidad siempre, y hasta hoy, he tenido la misma respuesta: "La felicidad es la ausencia total de miedos" ¿Comprendemos por qué no somos felices?.
Gracias por tu opinión, se agradece.
En alguna ocasión leí: Muchos miedos personales desaparecen cuando los atraviesas.
El miedo del que escribes es otro impuesto por otros y es más difícil de afrontar.
Abrazos!
Hay muchos miedos y todos diferentes, algunos son producto de la imaginación o de situaciones no superadas. También están esos otros miedos que señalas, los impuestos y de los cuales en la mayoría de los casos nos cuesta superarlo e incluso enfrentarnos a ellos. El miedo se vuelve insuperable en cuanto más y mejor sabemos de quienes lo imponen, de quienes nos amenazan y en este sentido lo primero que aprendemos es que nuestros verdugos tienen todas, absolutamente todas, las armas de matar y además impunemente: ¿Cómo no tener miedo de una cebollina responsable del asesinato de 7291 personas en residencias de ancianos, en Madrid, sabiendo que los jueces no la quieren juzgar?
Gracias por tu opinión, otra vez.
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