Respirando poesía el cielo parece encenderse
y entre las curvas del aire se abren los abismos
palabras que caen del murmuro otoñal
me sostienen como un ángel
y acaso así olvidaré los muros a la deriva
que el hombre creó para su propia alma
Quiero encontrar la palabra que me sacie
y la lluvia dulce que suavize mi desierto
tu amor de tigre dorado me desgarra
la sentencia de tu piel me revela un despertar
y las galaxias en tus ojos desnudan lo abismal
Sólo fui un hombre cuando me aproximé
al edén soñado por los dioses
mieles de encanto y melodías salvajes
florecieron del manto de las sirenas
y la danza de los peces
enredados en sueños
te dieron un nuevo rostro
Ya no tengo refugios en mis ojos
sólo espacios para esconderme
si toda la realidad se desarma
esperando algo en vano
entonces no sé vivir
si no aprendo a jugar como una estrella
el destino inventará sus propias leyes
Soy el silencioso de la sombra
el alquimista de los jardínes secretos
fui expulsado de mi propia conciencia
arrojado a las sombras de los móviles días
soy mi orilla, mi dios prisionero
el extraño oculto en el desierto
oigo el llamado de la ceniza
en el silencio
hoy
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Autor:
Kamar Oruga (
Offline) - Publicado: 30 de enero de 2026 a las 16:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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