Todos nos miramos, de forma más o menos narcisista, en un espejo, o en varios.
Necesitamos mirarnos para distinguirnos del otro, del mundo, a través de nuestra imagen, para sobrevivir. De ahí que, lo aceptemos o no, este reflejo, la representación de nosotros mismos, que se llama el ego, nos resulte imprescindible.
El ego no es malo, tampoco es bueno, ya que sólo es una imagen y, por ende, una ilusión pura.
Lo que termina siendo problemático es la identificación, muchas veces sincera e ingenua, con este espejismo. Porque a partir del momento en que nos identificamos con nuestra propia imagen, ya no sabemos quiénes somos realmente (en la medida en que podamos saberlo)."Yo me llamo X, tengo X años, nací en X, soy X... etc". ¿Será suficiente para ofrecer una visión completa de quién soy? Además de que la representación que nos hacemos de nosotros mismos puede estar totalmente deformada, incluso ser engañosa, dependiendo de la mirada que resulta ser, de hecho, el verdadero espejo.
Luego y, sobre todo, el ego nos sirve, entre otras cosas, para distinguirnos del otro, pero confundimos a menudo, por desgracia, "distinguirse" del otro (ese desconocido, como si nos conociéramos a nosotros mismos) con: separarse, compararse, oponerse, defenderse, pelearse y, al final, tener miedo...
Por todo eso:
EL AMOR ESTÁ VACÍO DE EGO.
EL EGO ESTÁ VACÍO DE AMOR.
(autor desconocido)
**************************
En él se crece.
En su reflejo creyó
y, por lo tanto, se perdió
el ser.
Corrupto por
falsos semblantes
pedazos pedantes
gritos gratos.
¡Silencio!
Fulgores...
El espejo confiable
por fin devuelve
el vacío
deflagrante reflejo
del rostro inexistente.
Cada instante de silencio
una a una
limpia
tritura
ahoga
las imágenes
felices o dolorosas,
vacías, vanas,
engañosas,
falaces ilusiones
sepultureras del amor.
Los espectros implo
sionan.
En el amor se CREE.
En él se CRECE...
-
Autor:
Maríe Paule (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de enero de 2026 a las 03:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.